miércoles, 28 de noviembre de 2012
miércoles, 24 de octubre de 2012
Mis pies están sobre la almohada y mi
cara entre las manos. Es tarde y mi cuerpo que sabe donde está y que debe
dormir no consigue coincidir con mi
neurosis y los dáctiles movimientos que ésta provoca sobre el teclado.
Esta noche podría ser la última de
mis codos y mis rodillas sobre este colchón, de la espalda sin masaje y los
pies sobre el muro. Ahora que no hay luz y que estoy sola debo cerrar los
ojos para ver si mañana tendré el mismo
cielo por techo, si mi estomago se quejará hambriento de los mismos miedos, si debo esperar a que sea
de día para que mis manos no vuelvan a teclear suave en una noche como ésta.
Si tengo extraviada el alma tal vez
salga pronto a buscarla, si me preguntan como es tal vez baste un renglón para
describirla, pero si preguntan dónde buscar no bastarán todos los lugares, los
rostros, los besos y los momentos para que
aparezca completa…
Mi disperso y atolondrado corazón no
conseguirá el acompasado y tranquilo
ritmo del amor bien medido, con la mesura de quien sabe no ha de perder lo
ganado; mi corazoncito bugüi-bugüi saltará siempre de un lado a otro sin ritmo
y sin mesura, sin ganancia probada y sin amor eterno.
Por mi cuerpo no hay que preocuparse más de los debido, se arropará en la cama de casa de mamá, la cama de siempre , y mañana tendrá las energías suficientes para abandonarse de nuevo a la búsqueda de una yo que encuentre las piezas que articulen mi cabeza, mi corazón y los pasos que a diario voy dando.
martes, 14 de agosto de 2012
poe+
volver a verte
Por una
ventana que no sea la mía
quiero dejar
fugar el sueño de una noche de verdes pesadillas.
Bajo la
almohada de la cama donde no duermo más
encuentro la
respuesta que la vigilia no me da.
Camino por
un sueño que no vuelve
tapizado de
marcas de ausencia,
de azules
perdidos parajes sin nombre.
Recuerdo,
le cedo a la
imagen el lugar de la experiencia
y relleno los huecos con purpuras fantasías desdobladas.
Por una
ventana que no es la mía
vuelvo y
miro el sueño de una mirada que no vuelve.
viernes, 27 de julio de 2012
poe+
Espejismo
Un tanto por espejo
otro por ilusión,
por ese juego febril
que termina siempre por desaparecer.
Cuenta las horas no reflejadas
aquellas no escritas,
o robadas
y que quizá no deseen ser encontradas.
Pierde tu mirada
en aquellos recuerdos que no responden a la invocación;
en esos días que
viniendo de tan lejos
han difuminado sus contornos .
Como verse a sí mismo en el paso del río,
en esa agua que no termina por darnos una imagen asible.
La misma que deseamos coger con los cinco dedos
sin que escurra y sólo quede la sensación del
encuentro y de la perdida.
Un sueño
que de tanto contarlo se confunde con una realidad casi
palpable.
Por eso has dejado de estar en las palabras
y vienes sólo cuando
dejo que el dulce veneno que enamoro a Narciso
toque mis labios, recorra suave mi cabello y me
envuelva cálidamente.
domingo, 22 de julio de 2012
Sigue lloviendo...
Llueve,
las calles se mojan sin ti.
La lluvia toca tiempos ya vividos,
empapados recuerdos de lluvia sin ti…
La lluvia moja los labios,
humedos besos perdidos sin ti…
La lluvia sabe a café,
huele a tierra humeda nocturna sin ti…
De entre el calor alborotado por la lluvia que termina
surge el humedo deseo de tenerte…
regresas en los vapores de la noche,
en las horas que pasan en pos del rocío de madrugada.
Llueve
y te recuerdo…
que las gotas caen despacio ,
que la luna abandona los senderos de agua corriente,
que el cielo se nubla y escapan las estrellas.
Llueve lento, oscuro y silencioso
como la muerte que se espera,
como tus ojos aún en mi…
jueves, 19 de julio de 2012
Tomado de las últimas lluvias
Vasos de agua
A veces a medio
llenar y otras hasta los bordes, los días vierten las semanas de los meses gota
a gota, al tiempo que el líquido se evapora y condensa los húmedos instantes en nubes que como a palabras se las lleva
el viento…
miércoles, 4 de julio de 2012
Carta de amor en el último momento
Carta
de amor en el último momento
Como me hubiese gustado no vivir
para contarlo
y sin embargo frente a esta
última consecuencia tengo que decirlo.
En vano la negación y las horas
de aislamiento, en vano no querer que la luz le diera a esta sensación profunda,
a este oscuro estado de las cosas.
Verte por última vez, ahí entre
tantos, lejano, sin que tu voz o tus ojos me tocaran. Ese último encuentro sonó
hueco, cayó lento y oscuro como una piedra pequeña tirada a un pozo profundo.
Y sí, estabas ahí te veía,
incluso hubiera podido tocarte, acariciarte lento con una frase suave o con un
suspiro de amor arrebatado; pero todo hubiera caído lento y oscuro.
No había nada que hacer
entonces, ni las lágrimas, ni los reproches darían sentido a ese momento.
Y me encontré, de pronto, atada
de pies y manos, de razón y de alma, sin sonido que cortara el aire denso, sin
imágenes para mis ojos y cayendo lento, pero ahora ni la oscuridad podría
albergar tanto sin sentido.
Te amé, tanto como morí, de pie,
ahí junto contigo.
Te escribo ahora porque no
podría dejar de hacerlo, porque habría de poner un punto final antes de salir
corriendo sin nada puesto, sin equipaje en la mano, sin razón y sin sentido…
Sólo unas últimas líneas de un
amor sublimado, que aunque siga existiendo ya no conseguiré asir de nuevo.
Las últimas líneas sin esperar
respuesta, sabiendo que ya ni siquiera
podrás leerlas.
Ahora sí, punto final.
domingo, 17 de junio de 2012
Este texto lo escribí para mi Regina y quisé comenzar por aquí porque la hermosa posibilidad que me brinda su existencia apenas parecía perceptible en esa otra creación que es la escritura.
Para mi linda niña y mi Alfredo, gracias cielo por este maravilloso estado de las cosas. Un abrazo este día especial, te amamos.
Agua de lluvia
Sólo sensaciones que recorren lento…
A veces alegría y expectación impaciente como quien recibe
un regalo,
Otras, un temor profundo, concebir la posibilidad de que el
cristal se rompa…
Vientre, agua de lluvia,
Tibia humedad que renueva y fortalece…
Mi niña, agua de lluvia,
viento y luna suave…
no sé decirte pequeña lo mucho que eres, te siento,
profundamente estas aquí, te veo ya cada tarde e indudablemente espero tu olor
y tu mirada, te espero, pero sobre todo mi niña te sé, te saboreo y te
aprehendo en pedacitos de piel, en huellas en el aire o en colores del espacio…
te siento mi vida, te abrazo y me dejo abrazar por tu cálida presencia.
San miguel de allende,
gto. 8 de oct. de 2011
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