El mundo sigue girando...
yo me confieso culpable de caminar siempre en contrasentido sin saber si eso detiene su curso o lo acelera...
aahhh :)
He estado escribiendo-te
martes, 5 de febrero de 2013
viernes, 11 de enero de 2013
Lunes
Cuento los puntos que construyen estas líneas.
Han pasado algunos días que a la vuelta del tiempo se convierte en años...
No he vuelto a verte desde entonces, tocaste mi puerta y con maleta en mano me dijiste que te irias, me contaste algunos planes, dudabas aún sobre ciertas decisiones, y finalmente, nos abrazamos y yo regresé a la computadora. Trabajaba en un proyecto de investigación entonces, y ahí, en medio de toda esa curiosidad de burocrata se me olvido preguntarme qué hacer con esa frase que se quedó flotando cuando cerraste la puerta y que ahora me apretaba el pecho... "te echaré de menos"
Supe que ganaste un premio, al fin tu trabajo reconocido y un poco compensado. Leí que tenias una nueva novia e incluso vi su foto en la red. Descubrí que ya eras doctor y que las ofertas de trabajo no se hacían esperar. Vi tu foto, rodeado de personajes reconocidos; tú de saco oscuro y con una sonrisa bien puesta.
A mí se me pasó la vida y construí un par de historias. Apuraba mis horas para llegar al trabajo y luego contaba los minutos para salir de ahí. Amaba mis clases, mis niños y mis libros. Disfrutaba cada segundo con mi familia y alimentaba cada día el amor por mis hijos y mi esposo. Cuidaba y velaba por mi hogar como si cada día fuera el primero y el último.
Alguna vez te vi pasar de lejos por mi vida; una postal navideña, un saludo de cumpleaños, notificaciones de eventos o alguna canción que guardaba algún eco. Pero nunca, como ahora, te supe cerca.
Volvías... y esta terrible sensación de fango bajo mis pies, de desasosiego, una profunda inquietud, lo dominaba todo.
De nuevo, tocaste a la puerta... ni la casa, ni la cerradura eran las mismas, pero las miradas que se encontraban se sabían iguales....
continuer... ja :)
Cuento los puntos que construyen estas líneas.
Han pasado algunos días que a la vuelta del tiempo se convierte en años...
No he vuelto a verte desde entonces, tocaste mi puerta y con maleta en mano me dijiste que te irias, me contaste algunos planes, dudabas aún sobre ciertas decisiones, y finalmente, nos abrazamos y yo regresé a la computadora. Trabajaba en un proyecto de investigación entonces, y ahí, en medio de toda esa curiosidad de burocrata se me olvido preguntarme qué hacer con esa frase que se quedó flotando cuando cerraste la puerta y que ahora me apretaba el pecho... "te echaré de menos"
Supe que ganaste un premio, al fin tu trabajo reconocido y un poco compensado. Leí que tenias una nueva novia e incluso vi su foto en la red. Descubrí que ya eras doctor y que las ofertas de trabajo no se hacían esperar. Vi tu foto, rodeado de personajes reconocidos; tú de saco oscuro y con una sonrisa bien puesta.
A mí se me pasó la vida y construí un par de historias. Apuraba mis horas para llegar al trabajo y luego contaba los minutos para salir de ahí. Amaba mis clases, mis niños y mis libros. Disfrutaba cada segundo con mi familia y alimentaba cada día el amor por mis hijos y mi esposo. Cuidaba y velaba por mi hogar como si cada día fuera el primero y el último.
Alguna vez te vi pasar de lejos por mi vida; una postal navideña, un saludo de cumpleaños, notificaciones de eventos o alguna canción que guardaba algún eco. Pero nunca, como ahora, te supe cerca.
Volvías... y esta terrible sensación de fango bajo mis pies, de desasosiego, una profunda inquietud, lo dominaba todo.
De nuevo, tocaste a la puerta... ni la casa, ni la cerradura eran las mismas, pero las miradas que se encontraban se sabían iguales....
continuer... ja :)
miércoles, 28 de noviembre de 2012
miércoles, 24 de octubre de 2012
Mis pies están sobre la almohada y mi
cara entre las manos. Es tarde y mi cuerpo que sabe donde está y que debe
dormir no consigue coincidir con mi
neurosis y los dáctiles movimientos que ésta provoca sobre el teclado.
Esta noche podría ser la última de
mis codos y mis rodillas sobre este colchón, de la espalda sin masaje y los
pies sobre el muro. Ahora que no hay luz y que estoy sola debo cerrar los
ojos para ver si mañana tendré el mismo
cielo por techo, si mi estomago se quejará hambriento de los mismos miedos, si debo esperar a que sea
de día para que mis manos no vuelvan a teclear suave en una noche como ésta.
Si tengo extraviada el alma tal vez
salga pronto a buscarla, si me preguntan como es tal vez baste un renglón para
describirla, pero si preguntan dónde buscar no bastarán todos los lugares, los
rostros, los besos y los momentos para que
aparezca completa…
Mi disperso y atolondrado corazón no
conseguirá el acompasado y tranquilo
ritmo del amor bien medido, con la mesura de quien sabe no ha de perder lo
ganado; mi corazoncito bugüi-bugüi saltará siempre de un lado a otro sin ritmo
y sin mesura, sin ganancia probada y sin amor eterno.
Por mi cuerpo no hay que preocuparse más de los debido, se arropará en la cama de casa de mamá, la cama de siempre , y mañana tendrá las energías suficientes para abandonarse de nuevo a la búsqueda de una yo que encuentre las piezas que articulen mi cabeza, mi corazón y los pasos que a diario voy dando.
martes, 14 de agosto de 2012
poe+
volver a verte
Por una
ventana que no sea la mía
quiero dejar
fugar el sueño de una noche de verdes pesadillas.
Bajo la
almohada de la cama donde no duermo más
encuentro la
respuesta que la vigilia no me da.
Camino por
un sueño que no vuelve
tapizado de
marcas de ausencia,
de azules
perdidos parajes sin nombre.
Recuerdo,
le cedo a la
imagen el lugar de la experiencia
y relleno los huecos con purpuras fantasías desdobladas.
Por una
ventana que no es la mía
vuelvo y
miro el sueño de una mirada que no vuelve.
viernes, 27 de julio de 2012
poe+
Espejismo
Un tanto por espejo
otro por ilusión,
por ese juego febril
que termina siempre por desaparecer.
Cuenta las horas no reflejadas
aquellas no escritas,
o robadas
y que quizá no deseen ser encontradas.
Pierde tu mirada
en aquellos recuerdos que no responden a la invocación;
en esos días que
viniendo de tan lejos
han difuminado sus contornos .
Como verse a sí mismo en el paso del río,
en esa agua que no termina por darnos una imagen asible.
La misma que deseamos coger con los cinco dedos
sin que escurra y sólo quede la sensación del
encuentro y de la perdida.
Un sueño
que de tanto contarlo se confunde con una realidad casi
palpable.
Por eso has dejado de estar en las palabras
y vienes sólo cuando
dejo que el dulce veneno que enamoro a Narciso
toque mis labios, recorra suave mi cabello y me
envuelva cálidamente.
domingo, 22 de julio de 2012
Sigue lloviendo...
Llueve,
las calles se mojan sin ti.
La lluvia toca tiempos ya vividos,
empapados recuerdos de lluvia sin ti…
La lluvia moja los labios,
humedos besos perdidos sin ti…
La lluvia sabe a café,
huele a tierra humeda nocturna sin ti…
De entre el calor alborotado por la lluvia que termina
surge el humedo deseo de tenerte…
regresas en los vapores de la noche,
en las horas que pasan en pos del rocío de madrugada.
Llueve
y te recuerdo…
que las gotas caen despacio ,
que la luna abandona los senderos de agua corriente,
que el cielo se nubla y escapan las estrellas.
Llueve lento, oscuro y silencioso
como la muerte que se espera,
como tus ojos aún en mi…
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