viernes, 11 de enero de 2013

Lunes

Cuento los puntos que construyen estas líneas.
Han pasado algunos días que a la vuelta del tiempo se convierte en años...
No he vuelto a verte desde entonces, tocaste mi puerta y con maleta en mano me dijiste que te irias, me contaste algunos planes, dudabas aún sobre ciertas decisiones, y finalmente, nos abrazamos y yo regresé a la computadora. Trabajaba en un proyecto de investigación entonces, y ahí, en medio de toda esa curiosidad de burocrata se me olvido preguntarme qué hacer con esa frase que se quedó flotando cuando cerraste la puerta y que ahora me apretaba el pecho... "te echaré de menos"
Supe que ganaste un premio, al fin tu trabajo reconocido y un poco compensado. Leí que tenias una nueva novia e incluso vi su foto en la red. Descubrí que ya eras doctor y que las ofertas de trabajo no se hacían esperar. Vi tu foto, rodeado de personajes reconocidos; tú de saco oscuro y con una sonrisa bien puesta.
A mí se me pasó la vida y construí un par de historias. Apuraba mis horas para llegar al trabajo y luego contaba los minutos para salir de ahí. Amaba mis clases, mis niños y mis libros. Disfrutaba cada segundo con mi familia y alimentaba cada día el amor por mis hijos y mi esposo. Cuidaba y velaba por mi hogar como si cada día fuera el primero y el último.
Alguna vez te vi pasar de lejos por mi vida; una postal navideña, un saludo de cumpleaños, notificaciones de eventos o alguna canción que guardaba algún eco. Pero nunca, como ahora, te supe cerca.
Volvías... y esta terrible sensación de fango bajo mis pies, de desasosiego, una profunda inquietud, lo dominaba todo.
De nuevo, tocaste a la puerta... ni la casa, ni la cerradura eran las mismas, pero las miradas que se encontraban se sabían iguales....

continuer... ja :)